A continuación os presentamos un video mini-documental acerca de por qué los niños deben aprender a programar. Está en inglés subtitulado, pero merece mucho la pena verlo.

En el video veremos a personalidades del mundo (no solo) de la tecnología explicándonos, por qué es bueno saber programar.

Los alumnos de Playcode Academy y sus padres lo tienen muy claro. Pero, por si aún dudas de si programar es adecuado, aquí van algunas claves del vídeo, desarrolladas:

Aprender a programar enseña a resolver problemas

Ser bueno resolviendo problemas requiere una sola cosa: práctica resolviendo problemas. 🙂

Cuando planteas a un niño un objetivo de programación (“tienes que programar esto”) le planteas un problema que resolver.

Ahora tengo esto. Quiero conseguir esto otro. ¿Cómo lo hago?

Aunque le ayuden, ese proceso de descubrir por sí mismo cómo hacer algo que le motiva le hace aprender muchísimo. Practicando. Divirtiéndose.

La constante resolución de problemas lo hace natural para él o ella. Deja de verlo como un obstáculo, sino como un reto que antes o después acabará consiguiendo.

La programación ayuda al niño a pensar estructuradamente

La programación requiere de una estructura muy clara. Por ejemplo:

Empieza el programa
    Haz esto.
    Si has hecho esto, haz esto otro.
    Repite A mientras se cumpla esta condición.
    Dame el resultado.
Termina el programa.

Enseñar programación a niños consigue de una forma muy natural para ellos que observen el mundo de forma estructurada.

No quiere decir que vayan a ver el mundo como robots.

No es “esto o lo otro”. Es “esto Y lo otro”.

En otras palabras, es una herramienta muy útil. Una expansión de su consciencia que les permite ser más efectivos para enfrentarse a retos con más claridad.

Impacto positivo en los estudios en general

Un amigo mío era una máquina en trigonometría con 15 años, porque necesitó aprenderla por su cuenta para programar juegos en 3D.

Nadie le forzó. Él tenía interés en programar desde muy pequeño. Cuando quiso dar el salto a diseños en tres dimensiones, él mismo tuvo interés de aprender cómo los senos y los cosenos se integraban con las matemáticas de la programación.

Programar no es algo matemático. Es conceptual. Estructural. Es dar órdenes a una máquina. Pero parte del juego son matemáticas. Son física. Son tomar un modelo del “mundo real” y traducirlo a un ordenador.

Sin darse cuenta, los niños se hacen mejores en otras asignaturas.

Programar es una expresión de creatividad

Y si me lo permites, de arte.

No estoy diciendo que la programación sea la octava bella arte. Pero guarda muchas similitudes con el proceso artístico.

Taller programacion minecraft niños

Empiezas con una idea, una inspiración, o algo que quieres conseguir.

En ese momento, la idea, el resultado ya está clara. Es ya real en la mente del artista. Es ya real en la mente del programador.

A partir de entonces, es cuestión de traducir ese concepto del mundo de las ideas al mundo de lo tangible. Aunque la programación se pueda dar en un mundo “virtual”, sus efectos son muy reales cuando el ordenador hace esto, cuando el robot hace aquello, o cuando la venta de tu aplicación para móviles son euros en una cuenta.

Y como en el arte, hay muchas formas de hacer lo mismo. Yo programo esto en dos sentencias y una iteración, y aquel otro programa lo mismo en una sentencia y tres iteraciones.

Cada “artista” plasma su mundo interior en el código. Aunque quizá no haya que ponerse tan romántico 😉

Lo importante, es que la programación da libertad creativa al niño. Y el niño puede no solo crear lo que le manden en clase, sino infinidad de cosas que imagina y pueden hacerse reales gracias a unas líneas de código fuente.

Programar es necesario en infinidad de áreas

Programar no es algo de informáticos.

  • Un ingeniero debe saber programar.
  • Un buen biólogo que quiere simular comportamiento de grupos de animales se beneficia de saber programar.
  • Un genetista descifrando código (sic) genético, igual.
  • Un pequeño negocio puede ahorrar cientos de horas al año con un pequeño programa que simplifique un tedioso proceso.

Hace unos años, un pequeño programa que me llevo poco más de una semana terminar, les ahorraba media hora al día a dos personas de mi oficina.

Y por supuesto, sistemas que dependen de ser programados a medida son necesarios en cualquier empresa de cierto tamaño.

Desarrollo profesional (no solo como programador)

Probablemente un niño o una niña de 10 años no sepa lo que quiere ser de mayor. O lo sabe pero no acabará dedicándose a eso. Yo de pequeño decía que iba a ser químico y ahora la química es una de las asignaturas que menos me gustan.

Pero aunque el niño no sepa a qué se dedicará, si sabemos en qué contexto desarrollará su actividad profesional.

Hace muchos años se decía que el inglés iba a ser necesario, y ha acabado siéndolo.

De la misma forma, la evolución tecnológica nos está diciendo desde hace años que saber comunicarse con una máquina, con un programa o una app, o si vamos más allá, con el software de un proceso industrial o comercial, será totalmente necesario.

Y lo será en el futuro, porque ya lo es en el presente.

Sirvan de ejemplo las distintas vertientes expuestas hasta ahora.

Posibilidades de negocio

La tecnología ha democratizado el acceso a nuevas posibilidades de negocio. Esto es una realidad.

El paradigma ha cambiado, y una empresa de una persona puede ser muy rentable.

Gracias a Internet, el trabajo de una persona en su casa está, literalmente, accesible a toda la humanidad.

Ahora, quien no tiene empleo, puede emplearse a sí mismo por muy poco dinero. Con un ordenador, puede crear y vender aplicaciones para móviles. Puede crear software que haga las cosas mejor y más rápido. No solo metiéndose en mercados muy competitivos. Desarrollando ideas innovadoras que abren nuevos mercados y revolucionan los existentes.

Y no solo para crear negocios centrados alrededor de la programación y desarrollo. Sino como complemento a cualquier empresa.

Cualquiera que sepa programar conoce la ventaja competitiva que supone arreglarse uno mismo un fallo en la web en 5 minutos, en lugar de llamar al “programador” para que 1 día y 100 euros más tarde solucione eso mismo.

Conclusión

Desde la diversión a la practicidad, estas razones y muchas más nos recuerdan lo útil y necesario de que nuestros niños aprendan a programar.

No hace falta hype. No hay que llevarse las manos a la cabeza por lo rápido que cambia el mundo. Debe ser visto como algo natural. La programación es el inglés del siglo XXI.

Es ahora. Es ya.

Y tú, ¿qué opinas de las clases de programación para niños?